Cada mañana me levanto de la cama
casi agotada, como si tuviese una resaca de muerte del día anterior...como si esa noche anduviese de fiesta y me pasase más de la cuenta...¡pero la realidad es bien distinta...!
Nada más abrir los párpados de los ojos, ahí veo lo que me está esperando...
Mire hacia donde mire, la realidad no me gusta nada... pero no me queda más remedio que enfrentarme con mi rutinaria vida, así que como cada día, hago un gran esfuerzo por salir victoriosa de las tareas del hogar.
Como si de un juego se tratase cojo mis herramientas de trabajo:
Escoba, paños, recipientes...y todo tipo de artilugios para así
empezar la batalla.
empezar la batalla.
Ahí comenzamos a jugar...limpia por aquí, limpia por allá, intentando empezar cada día por un sitio distinto, para así soñar... ¡que estoy de novedad!
Hay lugares de la casa en los que me parece que ya los tengo dominados... pues tengo esa sensación de placer de pensar que salí bien parada de lo que hice.
Lo malo está en esas tareas que me hacen dudar de mi capacidad...
Son de estas tareas que por mucho que quieras terminar...¡es interminable!,pues la lucha comienza, pero parece que nunca se acaba.
Esas partículas de polvo caen y caen sin parar...con tanta crueldad, que parecen querer más guerra entre tú y ellas.
¡Coges un paño tan enfadada! lleno de todos los ungüentos especiales para acabar con ellas, que cuando crees que les tienes la batalla ganada...
¡te salen por la retaguardia! burlándose de ti, como si fueses una muñeca que dominan a su antojo.
Las miras de reojo y dices:
-¿Queréis guerra?
-¿Queréis sangre?
Busco una botella con un líquido, y las empapo todas riendo para mi...pero cuando eso se seca...veo que están todas amontonadas en un sitio como si fuesen soldados preparándose de nuevo para el ataque.
Me dirijo a ellas, les paso el dedo y les digo en bajito:
-¿Creéis que me voy a rendir tan pronto...?
-pues... ¡estáis equivocadas!
-pues... ¡estáis equivocadas!
-¡Vosotras en la oscuridad no sois nadie!
Así que... bajo de persianas,y...¡batalla rematada!
