martes, 22 de mayo de 2012

LA DESPEDIDA....










Marta lo conducía hasta el lugar dónde lo dejaría ya para siempre... Sabía que no podía dar marcha atrás, pero aún así no podía negar la tristeza que sentía por el hecho de dejar a su viejo amigo en aquel lugar dónde ni siquiera podría descansar en paz...

Observando como se lo llevaban... en su pecho sentía como si una lanza atravesase su corazón.
Lo observaba ya viejo, y que con su vejez  se llevaba un trozo de su ser... con él había vivido momentos muy intensos, en los que en los años que habían estado juntos nunca le había fallado.
Marta pensaba si él se preguntaría porqué ella dejaba que lo tratasen así...
Acariciandolo por última vez y con un profundo suspiro, de sus labios salieron tres palabras: -Adiós Viejo Amigo...-a sabiendas de que él no le contestaría...
Esperó con el alma encogida viendo lo que no le gustaba ver... pero sabía que no le quedaba otra alternativa.
Un sentimiento de amargura embargaba su alma  al firmar la sentencia de muerte de ese viejo y querido amigo... unas lágrimas salieron de sus ojos que escondería bajo sus oscuras gafas de sol. 
Marta salió de aquel cementerio de coches entristecida, sabía que él... con cada trozo se llevaba trozos de grandes emociones vividas... de aventuras y desventuras...de risas y lágrimas, de prisas y calmas, de lluvias intensas, de preciosas puestas de sol..., de calor y frío... frío que ahora sentía al despedirse de una parte de sus andanzas vividas, para luego vivir nuevas experiencias y aventuras con otro que lo reemplazaría...
Miró hacia atrás y aún sabiendo que desde aquel momento era tan sólo un montón de chatarra, su corazón sólo podía sentir que con él se iba una parte de su existencia...había llegado el momento de despedirse para siempre  de aquel amigo fiel con el que había compartido tantos viajes... y tantas aventuras...